martes, 17 de febrero de 2015

Los viejos sitios donde amé la vida

"Uno vuelve siempre
a los viejos sitios
donde amó la vida…"

Las simples cosas – Chavela Vargas

Estos son los mis. Reconózcanse:

Un metropolitano hasta la estación final. Luego la extensión. Hasta el Centro Comercial.
El cine en el óvalo Gutierrez.
El Último Parque Libre.
Y el María Reiche, también.
El cine cerca de la facultad.
La Casa de la Literatura y el Cordano
Avenida Las Palmeras. La de Lima Norte y la de La Molina.
El parque a la vuelta de tu casa.
La Plaza San Martín y sus luchas
El Centro Cívico. Y la Estación Central. Las escaleras de la Estación Central.
Estación Quilca en una noche de verano.
La puerta de una redacción en Alfonso Ugarte.
El pasadizo más triste de Lima: el de la salida del Vale, la salida a la realidad.
La Tribuna Norte del Estadio Nacional.
Tu quinto piso.
Avenida Pettit Thouars, el viejo motel. El de siempre.
El Olivar (maldito Olivar).
Wong de Camacho
El aeropuerto, esperando o despidiendo.
Café Café de Miraflores
Levaggi, a la hora del almuerzo.
Bembos de Camino Real. Comprando con cupones de descuento.
Caminos del Inca y la maldita banca
Caminos del Inca y su maldito Bembos. El del insoportable aire acondicionado.
La Fundación, esa Fundación.
Larcomar. Tantas veces Larcomar.
Una calle de Barranco con graderías hacia el mar que nunca más pude encontrar.
28 de julio, siempre.
La Facu.
El parque Castilla.
El Museo en Pueblo Libre
Y el de la Nación también
El Centro Cultural España.
Albazos y sus chilcanos a 2x1
El 360, el buen 360
Starbucks. Dasso, Conquistadores y Óvalo de la Lima.
Communitas.
El puesto de flores en 28 de julio.
Malecón de la Reserva. Siempre. El clásico. El que parece omnipresente…