viernes, 21 de marzo de 2014

Olor a ti

Me despierto con olor a ti. Huelo mis manos, mis hombros, todo yo estoy impregnado de ese olor. No es una loción, es tu perfume natural. Olfateo mis carnes una y otra vez y siento tu presencia: desde el sonido de tu silencio hasta las dimensiones de tu cuerpo.

Contra mi deseo, ingreso a la ducha. No quisiera que ese olor se vaya. Quiero oler a ti.

Termino de asearme y vuelvo a olerme. No sé cómo, ni por qué, pero sigo aún siento tu olor en mí. Has dejado una marca invisible, pero permanente, que solo yo noto. Sonrío levemente y entonces pienso que tal vez ya no es mi piel, sino mis fosas, que se quedaron con tu perfume, o tal vez fueron mis labios, que aún huelen a tus entrañas, o tal vez simplemente soy yo quien quiere recordarte y por eso invento toda una escena para escribir sobre ti y justificar este insomnio que no me deja dormir. 

3 comentarios:

  1. has como yo y apoderate de una prenda suya, aun conservo un polo de alguien especial, pero ya se fue el olor :/

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  2. jajajaja al leerte me acorde de Jean-Baptiste Grenouille, el personaje de el perfume, su fino olfato le permitia hacer maravillas! Aunque claro hay olores y olores!! En el tren electrico en hora punta! creeme!! NO ES RECOMENDABLE! jajajaja
    me ha gustado tu entrada! yo me he sentido asi una vez!

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