martes, 21 de enero de 2014

Extraño

Escribo sobre él sin conocerlo. Lo he hecho durante años de modo silencioso y recurrente. Sin saber por qué, su nombre aparecía siempre en mis historias, como protagonista o en el background, pero siempre presente, siempre latente, sin explicación alguna. 

Hace un mes lo conocí. Llevaba polo negro estampado y un pitillo jean

Es extraño conocer a uno de los protagonistas de tus historias, es inevitable reflejar en él a tu personaje, compararlo, observalo, preguntarte si así realmente sería quien tú creaste en la ficción. 

Hola ¿qué tal? ¿quieres un pucho?, fue lo primero que le dije. 

Es él, quien tantas veces ha matado por mí, quien maquilla mis frustraciones, quien se encarga -a través de este blog- de expectorar mis sentimientos. 


Sí, justo vi que estabas fumando y te iba a pedir uno, respondió.

Los minutos fueron pasando, las cervezas se agotaban, los cigarrillos igual. Continuamos conversando durante un buen tiempo y fui descubriendo que era más que mi personaje, era un personaje en sí. Es decir, sí, era un personaje, pero no mío. La realidad superó en creces a la ficción y lo que una vez pude haber creado fue minúsculo frente a quien me hablaba en ese momento. 

Luego la inercia: "¿te cuento algo?". Empezó el declive, el huracán con todos los nombres, las ficciones y las realidades. Lo escrito se combinaba con lo realizado y al parecer era todo uno solo. Los relatos, las experiencias y las paranoias eran una sola historia que había estado sucediendo mientras yo no lo notaba, o no quería notarlo. 

Después vinieron las confesiones, los tajos abiertos y los sentimientos mostrándose empujados por algo más fuerte que yo: la confianza.

Es extraño conocer a alguien y contarle tu vida entera en una noche, por más que sea tu personaje, por más que en realidad no sea nadie y estés bebiendo solo, hablando en voz alta y llorando sin compañía ni motivo. 

Es extraño esto de escribir de modo confesional y ocultar lo que no se puede publicar, por respeto, por cariño, por consideración. Cambiar lo que escribes, maquillarlo, disfrazarlo para no herir. 

Es extraño que a pesar de todo conserve algo de bondad y decida no hacer daño, ni guardar rencores u odios, solo saludos cordiales y deseos de buena voluntad.


Es extraño preferir el silencio. Pensar que si bien antes lo hubieras contado todo, sin tapujos ni rodeos, hoy prefieres no divulgar, callar y continuar. 

Porque la escritura no debe mancharse. Porque la escritura no es más mi ametralladora. No así. No de ese modo.


8 comentarios:

  1. te quiero mucho conchadesumay , cada día escribes más bonito

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  2. Me gustó la forma cómo escribes. buena historia, a veces encontramos la persona que hemos soñado y la supera con creces o a veces descubres que no era la indicada. Saludos.

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  3. Respuestas
    1. Sí, siempre es bueno expresar, tienes razón. Pero prefiero no hacerlo a través de este espacio tan público. Saludos.

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