lunes, 12 de marzo de 2012

Pensarte, amar. Mirarte, correr.

Hoy te vi después de mucho tiempo. Desde aquella fatídica tarde.
Hoy estabas más linda que nunca
si hasta el sol lucía opaco frente a tu resplandor.
Y yo tan lejos, y yo tan solo, y yo tan cobarde...
Te vi y no me acerqué, te vi y sólo te deseé.
Y me alejé, me fui lejos.
No te quise mirar y ni yo sé por qué.
Si estabas tan bella, tan linda,
y yo tan cobarde...
¡Pero, si te pensé toda la semana!
Pero si te recordé todas las noches.
Y en los momentos de soledad te invoqué.
Pero al verte sólo pude huir,
avergonzarme y caminar lejos de ti.
¡Qué torpe, qué tonto!
Y ahora estoy aquí una vez más lamentándome.
¿Cuándo podré mirarte a los ojos, princesa, y decirte todo lo que debí haberte dicho?

Lima, 12 de marzo de 2012
18:51

3 comentarios:

  1. Como quisiera que él me pensara toda la semana, no sé si lo hace.. pero siempre que lo veo estamos tan bien, luego, ambos desaparecemos y huímos uno del otro.

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