miércoles, 7 de septiembre de 2011

Dejó de ser incómodo

Suele pasar que de pronto, cuando hablas con alguien desconocido, ambos callan, por timidez, porque se acabaron los temas, por aburrimiento. Las causas son infinitas y dependen del caso por caso. Y es normal, nadie lo critica porque a todos eventualmente nos pasa esto con personas que recién vamos conociendo. Y llegan así los silencios incómodos, donde ninguna habla, los dos se miran, sonríen tal vez, pero ninguna palabra fluye, ningún tema se te ocurre y por lo general terminas soltado alguna sandez, porque te presionas para hablar, sientes que es necesario hablar, que es una obligación o un deber continuar con la conversación que, hasta hace unos minutos, parecía muy entretenida.

Bueno pues, todo esto ha empezado a cambiar. Hace unos días regresaba de la Universidad con un buen amigo, conversamos durante unos minutos, pero de pronto ambos callamos. Estábamos sentados uno al lado del otro en un micro rodeados de gentes extrañas, donde sólo nos conocíamos el uno al otro y sin embargo no pronunciamos palabra alguna durante unos 15 minutos. Extrañamente no me sentí para nada incómodo, esos minutos que muchos sentirían, probablemente, como minutos tensos o aburridos para mí no lo fueron en lo absoluto. Es más me atrevería a decir que fue un tiempo agradable, un tiempo compartido donde cada quien observaba el mundo a su manera, sin la presión de decir algo a como de lugar, donde podíamos compartir ese momento de una forma diferente y aun estando callados. En verdad no es la primera vez que sucede esto, ya me ha sucedido muy grandes amigos, personas que conozco de años y usualmente podemos compartir esos momentos sin sentir esa horrible necesidad de hablar por hablar. Con esas personas hablamos durante unos cuantos minutos, pero luego simplemente callas y disfrutas de la compañía y es una buena 'aventura' en palabras de Sartre, o por lo menos eso me parece. Y es que eso es una de las partes más relevantes en una amistad sincera, abierta, trasparente, donde te puedes mostrar como eres, donde no sentirás esa terrible sensación de 'no me hablan+no hablamos= ¡qué aburrido!'. Las amistades se pueden configurar en escenarios tan distintos y de tan diversas formas que no deberíamos sorprendernos si estas se desarrollan en momentos de silencio.
Ahora me vuelve a pasar con gente nueva, gente que acabo de descubrir, pero eso no quita que pueda tenerles gran estima. Me pasó hoy, por ejemplo, con una buena amiga, también en el micro, hablamos y de pronto ambos callamos, pero presiento que ninguno se sintió incómodo (o por lo menos eso quiero pensar), que fue un grato momento y que ese 'silencio incómodo' había desaparecido, había simplemente dejado de ser incómodo.

2 comentarios:

  1. los silencios incómodos, cuando eres bien pata de alguien, es cierto dejan der incómodos, buen post.

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  2. Los silencios incómodos... ayer pasé por uno, pero siempre existe la forma de vencerlos :)

    ¡Saludos!

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