lunes, 25 de abril de 2011

Dear teacher

¿Quién se enamora de su profesora? Eso sólo sucede en las novelas o los cuentos, a lo mucho en los comerciales. Yo también pensaba lo mismo hasta que Darío me contó su verídico caso.




Fue en diciembre. Miento, fue en enero, él se enamoró de la profesora de Economía desde enero de 1997. Por aquel año Darío iniciaba su primer (de muchos) ciclo de verano. Iba a llevar Mate básica porque jaló en el ciclo regular. Era el primer día del ciclo de verano y la Universidad se veía con menos gente, más silenciosa y las personas que andaban por ahí parecían ya conocerse. Él había ingresado en el ciclo 96-II así que mucho no sabía sobre la movida universitaria y menos sabía aún sobre el ciclo de verano. Es más él no quería hacerlo, pero su padre empeñado en que no se atrase más, de lo que ya estaba, insistió en matricularlo.
Ese primer día fue fatídico, el sol lo había despertado al entrar por la ventana, la alarma no había sonado, no tenía ropa limpia así que tuvo que usar un polo manga larga (sí, en enero), no pasaron taxis y tuvo que tomar una combi repleta. En fin, fue lo que comúnmente en este blog se denomina fatídico. Finalmente llegó a la Universidad a las 11 a.m. y su clase había empezado a las 9 a.m.. Se quedó en los jardines escuchando música desde su novísimo walkman, estaba a punto de quedarse dormido cuando la vio. Estaba con una falda larga que le llegaba a los talones, blusa manga cero y tacos negros. Bastante recatada lo sé, pero él la vio hermosa. Su mirada, sus cabellos castaños sobre sus hombros, su caminar, sus caderas, esa cinturita y ese par de tetitas que él moría por tocar. Debo reconocer que después de tan efervescente descripción tuve ganas de conocer a la susodicha y créanme tan buena no estaba ¿O será que los 14 años y la gravedad ya han jugado en contra de su cuerpo? Él se quedó embobado, instantáneamente se despertó y la siguió con la mirada hasta que la vio entrar a un salón: el A-108.
Fue a los paneles de información y buscó qué asignatura se llevaba, resultado: economía. Perfecto tenía un amigo que estaba adelantando eco y estaba seguro que era en ese salón, ni bien terminara la clase iría en búsqueda del nombre de la, como él dice, diosa griega que acababa de ver. Sinceramente no entiendo cómo se hacía en esos tiempos para stalkear a alguien sin facebook, ni teléfonos celulares tan difundidos, sin msn. Según Darío era mucho mejor, según yo era arcaico.
Darío estuvo 2 horas achicharrándose bajo el sol hasta que por fin terminó la clase. Salieron todos los alumnos, pero no salía su amigo, pero, tampoco salía su amor a primera vista ¿Qué carajos? ¿No le podía empezar a gustar alguien que a las pocas horas sus amigos ya estaban atrasándolo? Sí, como pueden apreciar, Darío es demasiado paranoico. En fin, la bella (?) mujer salió del aula al final y se fue caminando por el pasillo dándole la mejor vista ever a Darío, sí, el culo.
A pesar de que la mujer había sido la última en salir y andaba vestida diferente a los demás, al babosón de nuestro amigo Darío jamás se le ocurrió pensar que ella era la profesora. Fue a la semana siguiente, cuando Carlos, su amigo de la clase de economía, retornó de viaje y fue por primera vez a clases.
-Oe huevón, es la profesora de economía. Sí está en algo, no la veo tan wow pa ser profa ta buena, pero tampoco es la gran cagada.
Darío estaba idiotizado, pero claro ¿Cómo no se había dado cuenta? Siempre con caminar seguro, vestir de señora y mirada penetrante: era toda una profesora. Pero no importaba, era perfecta y sabía que tenía que hablarle, tan vieja no era así que algo podría hacer. Así que decidió todos los días esperar afuera del A-108. Hacía como que esperaba a Carlos, pero en verdad sólo quería verla unos minutos más. Pero de tanto esperar no se dio cuenta de que había descuidado su curso: Mate básica. Y no se dio cuenta, sino hasta el día del parcial. Lo dio hasta el pincho y lo jaló asquerosamente: 03. Las prácticas las había dado maso bien porque ya era bica, pero tampoco lo aseguraban. Luego de haber dado su última práctica había sacado su cuenta se iba por 17.5 al final, that means: cagado. La angustia se notaba en su rostro y como todos los días, fue al A-108 a esperar. Los alumnos iban saliendo en grupos, parejas, pero nada de Carlos. Esperó a que saliera la profesora y la admiró una vez más, aunque esta vez la angustia de irse a la trica no lo dejó apreciarla como antes. Ella lo notó, vio su mirada de desesperación y se acercó a él, le preguntó qué sucedía.
-Te veo aquí todos los días esperando a tu amigo, pero hoy tienes una cara diferente ¿Es por que no ha venido Ramirez?
FAIL! Sí, la profesora pensaba que el huevas tristes de Darío era gay, ahora sí, se podía colgar de los pulgares.

Continuará



1 comentario:

  1. En la secundaria me paso algo no tan similar, lo mío no era enamoramiento, sino mas bien el aceptado y comprensible (xD!) deseo carnal por una profa de primaria, tenía un primo en ese salón, así que no fue tan difícil iniciar una “conversación”...lo de tu amigo comienza a tornarse trágico.

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