jueves, 24 de febrero de 2011

Crónica de una noche bellaca, continuación

Antes Huevoncio recomienda leer la primera parte

Ya, ya no lo jodas tanto- dice alguien por ahí.
¡Es Miguel! Esto puede parecer gay, pero lo veo y no puedo evitar estar feliz. Miguel es un pata del cole. Conocido por ser miembro de la barra de Alianza y un tira piedras. Un fiel comensal de Niza y marihuanero por excelencia.
-¿Tú? jaja ¿Qué carajos haces tú aquí, Bruno?
-Nada, vine con Mario y Carlos porque no teníamos planes.
-Oe, pero hubiera pasado la voz pe' causa. Si somos promo. Y tú no jodas, ya sabes él es mi causa, le dice al supuesto traficante. Oe causa, pero también como no querías que te jodan si tas en esas tabas pe. No seas malo.
No sé qué decir ¿Qué tan malas pueden ser unas zapatillas de lona? Son unas simples converse's.
-Ya vamos, vamos yo toy ahí con toda mi batería. Vamos a buscar a Mario y Carlos.
 Ahora sí que estoy aterrorizado ¿Con su batería? What the fuck? Bueno aunque prefiero eso a haber sido atacado por el chico del baño.
Empezamos a caminar por la discoteca en busca de Mario y Carlos y mientras avanzamos me doy cuenta que Miguel no para de saludar a quien se le cruce. Se conoce a todos, hasta saluda a los VIP's, pero aquí no lo llaman Miguel sino 'Micky'.
Y por fin encontramos a Mario y a Carlos, estan bailando salsa con dos chicas nada agraciadas. Se sorprenden al ver a Miguel, este les dice algo que no logro escuchar por el horrendo sonido de aquella salsa. Finalmente terminan caminando hacia una esquina y yo los sigo, espero no perderlos de vista porque sino me cago- pienso.
Miguel empieza a hablar con unos 10 chicos, entre mujeres y hombre, y nos señala, nos saludan y nos ofrecen una botella de agua Vida, creo que son los mismo que estaban tomando cuando llegamos al local. Siento que todos empiezan a observar mis zapatillas y la verdad es que yo tampoco puedo dejar de ver sus vestimentas. Todos con gorra y dos tienen lentes de sol. Sí, lentes de sol en una discoteca a la medianoche.
La botella ha ido pasando de mano en mano, todos tomando en un vaso de plástico. Ahora está en Mario quien está a mi lado, la verdad es que no quiero tomar ¿Qué diantres será? Me pasan la botella y luego el vaso. Parece una gaseosa oscura combinada con algún tipo de licor barato. El solo oler me marea. Empiezo a beber de a pocos y siento que me quema la lengua, pero no puedo escupir, si lo hago todos me pegan- pienso- así que mejor la tomo en seco. Paso la botella y uno de los amigos de Miguel me dice asu batería tas con sed. Trato de sonreír, pero no puedo estoy con el sabor de aquella bebida en la lengua y siento que mi estómago está quemándose ¿Qué diantres me han dado? ¿Lejía? En fin espero que ya sea tarde así que saco el celular para ver la hora. Maldita sea son recién la una.
Las rondas con aquella botella continúan y la botella parece no acabarse, son como 4 veces que pasa por mí y aún no se acaba ¿O tal vez tienen varias?
La música empieza a cambiar, ahora suena un reggeaton que rompe mis tímpanos, no logro identificar la canción, sólo sé que es reggeaton porque la gente se empieza a mover de manera un tanto explícita.
Una chica me jala del brazo y se pone a ¿Bailar? Esperen ¿Estoy en Niza bailando con una chica? Pues sí, eso parece. Ella se sostiene de un tubo con ambas manos y empieza a empujar con mucha fuerza su trasero sobre mi falo. La turbia sustancia y el alcohol que contenía empiezan a hacer efectos en mí y mi lado bellaco sale a flote. Comienzo a empujar la cabeza de la chica hacia el piso y no mentiré, la presión de nuestros cuerpos es tal que empiezo a erectarme.
La canción termina y Carlos me dice: ¿Ves? Y tanto que te quejabas, ahora te veo bien. Sólo atino a reírme y beber nuevamente de esa sustancia que ahora me parece aceptable. Los tragos continúan, al igual que los bailes.
2:50 am estoy bailando salsa con una desconocida, definitivamente estoy ebrio. Para mi salvación Mario y Carlos me dicen que ya es hora de irnos. Me despido de Miguel y sus amigos y todos me dicen que vuelva el otro domingo. Salimos de la discoteca y tomamos un taxi.
3:20 am estoy en mi cama tratando de dormir, llegué hace unos minutos a mi casa y he tenido que poner ropa en la lavadora aunque no esté funcionando porque el olor a marihuana se había impregnado en mí ¿Qué carajos? ¿Ahora los amigos de Miguel serán mi batería? ¿Me volveré un asiduo concurrente de Niza? No hay forma. Yo jamás pisé este lugar, este día no existió.




NOTA: Los sucesos relatados en este blog no son necesariamente reales.
Gracias


HUEVONCIO.

8 comentarios:

  1. JAJAJAJ lejia? t juro qe mori con eso ! jajajajaja
    pucha el niza q miedo d verdad :( !
    ers como mi vecino!!
    jajajaja xD
    osea x lo q vives x aka xD
    conchudamente te dire ahora: vecino!! jajaja
    si tu el vcino con mas flow jajaja xD
    salu2

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  2. huevoncio ese dia hiciste huevadeces ...nunca fuì auna disco y con esto a la miercoles!!! ...ni de vainas.

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  3. Yo te vi ese día! [el más bellaco]

    Naa mentira. No vayas a esos antros porque al día siguiente despertarás sin algún órgano...

    Buen post

    Saludos cordiales.

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  4. esa gata sandunguera intento seducirte y comprar asi tu futura asidua concurrencia a ese antro.

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  5. Excelente post... anda con cuidado a esos antros de mala muerte.

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  6. Me hace recordar mi primera noche piraña en una disco de San Juan de Lurigancho. Desde ahí perdí la inocencia y me volví un hombre pipiléptico, ow yeah! xD

    (Mentira, si yo soy inocente xD).

    Para mí que la canción que bailaron fue ésta: http://www.youtube.com/watch?v=WOpye1TwAXY

    Y que viva la solteriiiíaaaa! (8)

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