miércoles, 1 de diciembre de 2010

El vicio silencioso.

Debo tener serios problemas con el sueño, duermo en exceso. Podría pasarme el día entero durmiendo, siento que es aburrido porque no me siento vivo al dormir, pero me causa un extraño placer el cerrar los ojos y sentir que me voy de este mundo.
Mis sueños son incoherentes ¿Personajes? Todos han aparecido en mis sueños, cuando digo TODOS es TODOS, desde dibujos animados, familiares, amigos, vecinos, conocidos, gente por conocer. Lo raro aquí es que todos se entremezclan, cambian unos por otros, se sustituyen con tal facilidad que me asombra y aún siendo mi sueño no soy capaz de controlar estos cambios tan repentinos que sólo logran confundirme. Lo peor es que no sólo mutan las personas o se sustituyen intempestivamente, sino que también lo hacen las locaciones, los diálogos y hasta los idiomas.
¿Lugar? Pues antes pensaba que sólo mi cama. Ahora duermo donde sea, micros, combis, mesas, escritorios, sofás, sillas. No hay lugar donde mi vicio no se pueda realizar y lo bueno es que siempre otorga el mismo placer.
No suelo medir el tiempo que duermo en un día, pero calculo que he llegado a dormir un aproximado de 13 horas durante un período de 7 meses. Sí, sí en el maldito colegio. En ese tiempo era por una suerte de aburrimiento, pero ahora continúo con mi vicio y no es que ande aburrido de vivir o que no me gusta estar despierto.
Siento que soy un mongazo por tener por vicio el escaparme del mundo y no vivir. Me da miedo soñar de una manera tan extraña. Odio sentir que el tiempo que paso durmiendo podría invertirlo. De todas formas, amor dormir.

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