martes, 14 de diciembre de 2010

El reencuentro

Porque no hay un inicio sin un final, porque nuestra cuenta regresiva no había llegado a cero,  porque tú y yo teníamos pendiente el final de esta historia


La había buscado por todos lados. Habían sido largas tardes y noches frente al computador en Facebook buscando algo, una pista. Tenía su nombre y sabía en qué colegio estudiaba, "así que con eso la encuentro en one"-pensaba. La buscaba con su nombre y apellido, con todos los diminutivos posibles, por el colegio, entre los amigos de personas que estudien en ese colegio, por grupos de promociones, entre los amigos de personas con el mismo apellido y NADA. Era imposible a mí, al rey de los stalkers no me la iba a hacer. 
Por temporadas me olvidaba de su existencia, pero luego volvía a mi rutina. Buscador de amigos, grupos (Sí, grupos de ese cole o de la promoción 10', porque ella egresaba en el veintediez.), familiares, EN FIN. Pero nunca lograba encontrarla... hasta anteayer.

Estaba en una de esas etapas 'norecuerdoquieneres'. Caminaba con tres de mis mejores amigos por un Centro Comercial limeño bastante conocido. Yo y mis amigos recién habíamos llegado y hablábamos de cosas triviales buscando algo qué hacer, caminando sin ningún rumbo, caminaba a su ritmo, es decir lentísimo. Aproveché el momento para mirar el rostro de las personas. Cuando la vi, era ella, no podía ser, la había buscado por meses y ahora estaba ahí a 5 metros (o tal vez menos). Caminaba ya sin escuchar lo que decían mis fieles amigos, sólo podía atinar a mirarla o mejor dicho admirarla. Estaba anonadado, era ella no lo podía creer y poco a poco la sonrisa en mi rostro se iba dibujando. Y se tornó en una sonrisa perfecta cuando ella volteó y me miró fijamente, nuestros ojos se conectaron. Era un hecho, ella me había reconocido.

-Oye, oye Huevoncio ¿Qué fue, quién es la chica?- me preguntaron.
-Es Camila ¿Les había contado de ella? La conocí en verano, pero nunca le pedí mail ni teléfono y la había buscado...
-Ah sí sí, claro ya me acordé ¿Es ella? Tiene cara de vieja.
-¿Qué hablas? Si está en el cole, estudia en el San Mateo y termina este año, tiene 16 años y se apellida Porsiempre, Camila Porsiempre ¿No suena lindo?
-¡Puta que tal stalker ah! Ya hablas huevadas, mejor avancemos.

Su miraba había sido más que suficiente, ella me había reconocido, se acordaba de mí ¡Sabía quién era! Me había extrañado el verla sola, apoyada en la baranda, mirando la nada. Quería volver a pasar, así que hice todo lo posible para sin que mis amigos lo notaran volviéramos a pasar por donde ella estaba.
Nuevamente la misma escena: yo la admiraba y ella respondía a esa mirada, cuando me decidí a mover mi mano haciendo 'hola' ella ya había volteado y había sido muy tarde. Perdí toda esperanza y pensé en que tal vez había sido una simple respuesta a mi mirada stalker, tal vez había mirado con temor y yo había malinterpretado todo.

Mis amigos acordaron ir a Starbucks, yo sólo asentía con la cabeza sin escuchar lo que decían, cuando reaccioné era ya muy tarde y estaba sentado en un sofá tomando un frapuccino a pesar de mi gripe. Ya no prestaba atención a lo que ellos decían, la había vuelto a ver y estaba hermosa, sólo podía pensar en su mirada, su rostro. Mis pensamientos fueron interrumpidos por una voz, esa voz, la había oído antes. Era ella, estaba entrando a Starbucks, pero ya no estaba sola, andaba con 3 amigas más. Volteé y ella me miró y sonrió. Bien carajo -pensé- sí se acuerda de mí, comprobado.


To be continued...



Puta madre me olvidé la NOTA: Agradecimientos a mi amigo oriental, él sabe el por qué, y a mi amigo blogger que gracias a su último post hizo, sin pensarlo, que me animara a escribir un poco sobre mi vida...

1 comentario:

  1. Huevoncio, no dejes de escribir que lo haces muy bien y estas historias siempre te dan para segunda o tercera parte, ojalá que pronto la culmines.

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