domingo, 28 de noviembre de 2010

A pesar de todo... (II)

Viernes cinco de noviembre de dos mil diez.
10:15 am
Soy dramático, lo sé, suelo exagerar mis problemas y dimensionarlos, pero esta vez juro que no lo estoy siendo.
Hay tantos 'momentos' en mi mente junto a Luciana que estoy seguro jamás la olvidaré.
El primer beso por ejemplo, como olvidar aquel primer beso.
Doce de agosto de dos mil tres, estábamos en una fiesta y ella traía un vestido blanco hasta las rodillas. No duró mucho, pero los 'momentos' no necesitan ser eternos para volverse imborrables. Fue un beso tierno, lento, casi tímido. Había besado ya a otras chicas antes, pero habían sido besos toscos, rápidos, húmedos. Hasta ahora no he recibido un beso como el que ella me dio, mis labios aún se estremecen al recordarlo, es como si aún sintiera delgados y temblorosos labios tocando los míos.
Ay Lucianita, Lucianita, toda la vida te voy a recordar.Ahora aunque no lo creas me arrepiento de todas las perradas que te hice. Te hice muchas cosas que jamás mereciste.
Juntos conocimos el amor, el temor, el dolor, la amargura, la desesperación, la pasión. 
Fuiste mi primera enamorada, mi primera vez, mi primer verdadero amor... y ya sabes cómo dice la canción que siempre te canté :"Empiezo a sospechar que el amor verdadero es tan sólo el primero y que los demás están sólo para mirar"
Sólo estuvimos dos años oficialmente ¿Lo recuerdas? Fueron dos años maravillosos ¿Alguna vez te agradecí por ese tiempo a mi lado? Me hiciste infinitamente feliz, nunca había sido tan feliz Lucianita. Sé que piensas que lo nuestro es algo de chicos, de adolescentes, que somos el capricho del otro y que pronto conoceremos a el 'verdadero amor'. Mentira, contigo ya lo conocí.
No te voy a mentir, también pensé que era algo pasajero, algo de 'chibolos de colegio'. Pero ha pasado un buen tiempo Lucianita, yo ya dejé el colegio hace varios años, tú estás en la Universidad y lo que sentimos el uno por el otro sigue intacto, desde el primer día, porque recuerdas nuestra frase ¿Cierto? "Como siempre y para siempre". Cuando por vez primera te la dije, en aquel parque miraflorino al que solíamos ir no la entendiste. Me miraste extrañada, con esos hermosos ojos pardos que se tornaban color caramelo al mirar al sol, y me preguntaste el significado "¿El significado? Pues eso, que te amo como siempre lo he hecho y lo voy a hacer para siempre, no creo en esos idiotas que dicen que día a día el amor crece para mí siempre ha sido igual  ¿Hay forma alguna de medir el amor? El amor es uno solo, nace pero nunca muere."
Escucho como esas palabras viajan por el tiempo en mi mente y compruebo cuan cierto es. Hoy cuando fuiste al aeropuerto a despedirme pude notar en tu mirada que lo aquello que sentiste alguna vez por mí no había muerto.
Gracias Luciana, por a pesar de todo amarme. Por enseñarme cuan maravilloso es 'sentir' y por estar siempre a mi lado. Gracias por estar dispuesta a todo, por arriesgarte, por darte por completo. Tal vez sea un poco tarde para decirte esto, pero tú hiciste que mis días en Lima sean hermosos y jamás te voy a olvidar, jamás te voy a dejar de amar.

Te amo Luciana


Por siempre y para siempre
Tu Felipe.




Carajo estoy llorando, nuevamente.
Mandaré esta carta al llegar a Miami, está decidido.


Lee aquí la parte tres

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Teorías sobre la escuela

Bastó un año para confirmar mis teorías, el colegio no era para mí, el colegio es una mierda ¿Las notas de colegio? No reflejan ni un carajo.


Acabo de terminar mi primer año académico en la Universidad y puedo hoy mirando hacia atrás decir que tenía razón. Yo no nací para estar encerrado en un colegio y peor aún, en uno parroquial ¿Seguir órdenes? ¿Dejar que influyan en mi vida personal? Perdón, pero a tu institución yo voy a estudiar (?) no a que te metas en mi vida.
Bien hice en pasar la mayor parte del tiempo inconsciente. No me arrepiento para nada de haberme quedado dormido en casi todas las clases. Y es que me parece un crimen de lesa humanidad so pena de muerte que me obliguen a estudiar física, química, trigonometría ¿Qué carajo no entiendes que no me va a servir? Ir a ese lugar me trae repulsión, pero a la vez siento alegría, pasé buenos momentos, a pesar de todo, en esas 4 paredes, conocí a los mejores mundanos y eso justifica la tortura de ir diariamente a ese recinto. Me siento cual ex-recluso, que al salir de la cárcel extraña a sus compañeros de celda, sus experiencias, sin embargo desea con todas sus fuerzas jamás tener que volver a pisar ese lugar. A diferencia del preso yo sé que por nada del mundo tendré que escuchar una clase de trigonometría, por grave que sea mi comportamiento, en cambio este aún puede volver a la cárcel. Pobre lo compadezco.
No entiendo y jamás entenderé por qué diantres el colegio es tan represivo, no tiene razón de ser.
Inclusive, llego a la conclusión de que eso hace mucho más daño a los alumnos, sino miren a todos los idiotas que por falta de autonomía y autocontrol ahora jalan todo en la Universidad. Se emocionan tanto con poder salir cuando quieran o poder faltar sin reproche alguno que jalan cursos por inasistencias o por ... huevones.

Ahora me siento diferente, como si no tuviera una presión alguna y me va mejor. Estudio lo que yo quiero y me gusta, me gusta estudiar, me gusta ir a clases y ser un ratón de biblioteca. (Mientras escribo esto en mi mente suena música de telenovela jaja).




jueves, 18 de noviembre de 2010

A pesar de todo... (Parte I)

Todo empezó hace tanto que ya ni recuerdo cómo fue. Es como si siempre hubiese pertenecido a mi vida. No recuerdo un instante de mi adolescencia en el que ella no haya estado allí. A pesar de todo sí la quiero. A pesar las peleas, diferencias y demás siempre hubieron momentos tiernos junto a ella.
Estoy en un avión camino a Miami mientras que ella se queda aquí, en esta fría y lúgubre ciudad. A pesar de todo la quiero- pienso. Por mi mente pasan tantas cosas, recuerdos de todos esos momentos juntos. Y se me viene a la mente justo ese momento, el preciso momento en el que la conocí.
Yo tenía 17 años y cursaba el quinto de secundaria. Ella, por su parte, tenía 14 años y estaba en segundo de secundaria en un colegio de monjas situado a unas cuantas cuadras del mío.Nunca aparentó tener esa edad, por el contrario: siempre pensé que razonaba como una chica de mi edad, no sé si fue producto de relacionarse sólo con gente mayor o era algo inherente a ella. Ese fue uno de los motivos por el cual me enamoré. A diferencia de las chicas de su edad (e inclusive de algunas de mi edad) ella siempre se mostraba interesada en cosas diferentes, no andaba pensando en cosas burdas. No recuerdo un sólo comentario suyo fuera de lugar, por el contrario siempre me sorprendía con sus respuestas.
Fue en un quinceañero, ya lo recuerdo, cuando nos conocimos. En esos tiempos yo era bastante tímido, no estaba interesado en hacer nuevas amistades y realmente si había ido a esa fiesta era por la insistencia de un amigo, mi oriental amigo. Había insistido tanto en ir a ese quinceañero que fue imposible negarme.
Aturdido me desperté de esa especie de sueño recopilador, de pronto presté atención a una voz que hace varios minutos oía en el ambiente.
-Señor, señor ¡Señor!- gritaba la aeromosa, mientras sacudía mi hombro.
-Ah disculpe- respondí deconcertado -¿Qué sucede?
- Tiene que abrocharse el cinturón y apagar su celular, estamos a punto de despegar.
-Ok, gracias y disculpe, andaba distraído.
-No se preocupe señor.
Me empiezo a abrochar el cinturón y ahora ya empiezo a asimilar la idea. Nunca más nos veremos, hemos pasado tantas cosas juntos y ahora de pronto todo se acaba de un momento a otro. Todo sucedió tan rápido que no tuve tiempo de creérmelo. Miro por la ventana del avión y veo todo gris, la naturaleza juega a favor de mi corazón. Hoy no es un día feliz, estoy dejando el país en el cual crecí y viví durante 23 increíbles años. Dejo unos padres, una hermana, amigos por montón y sobre todo te dejo a ti, mi querida Luciana.
Ahora sí, ya no hay vuelta atrás. Cuando baje de este avión estaré en otro país y con la oportunidad de empezar de nuevo, pero esta vez ya sé lo que no debo de hacer. Bueno ni tan de cero, ahora tengo que formar una familia. Cuando llegue me espera un nuevo futuro, lejos de todo lo que conozco. Me espera una mujer embarazada. La madurez me ha invadido sin avisarme, se ha colado entre mis pensamientos hasta llegar a lo más profundo, mis principios, y se ha quedado ahí, se quiere quedar ahí, por siempre.
Las lágrimas empiezan a correr por mis mejillas mientras el avión empieza a avanzar lentamente, va tomando un poco más de velocidad, empiezo a sentir la presión, sigue avanzando y ahora tengo ganas de pararme y detenerlo, las lágrimas ruedan con mayor frecuencia y es porque sé que no puedo pararlo. Ya todo se acabó, se acabaron las 'segundas oportunidades', se acabaron las tardes enteras en el malecón de Miraflores, las mañanas durmiendo juntos, las noches de placer y de pasión. Ya no habrá nada más con la dulce Lucianita.
El avión empieza a despegar y mi mente está volando, siento la presión mientras recuerdo cada instante junto a ella, pasan muchas cosas por mi mente y todo es relacionado a Luciana.
Se acabó.
El avión ha tomado estabilidad y parece que mis sentimientos también.
Dejo de llorar y pienso: "A pesar de todo, si la quiero."


Lee aquí la parte dos

viernes, 5 de noviembre de 2010

Lo que nunca te conté

Lo recuerdo perfectamente, era un lunes 27 de septiembre. Tú y yo nos acabábamos de ver hace apenas unas horas, luego de ese efímero encuentro yo partí, pero no rumbo a mi casa como te lo dije, sino rumbo a la casa de Karina Lamasperra. Ella me había llamado y yo simplemente había accedido, sabía cómo decir 'no', sabía que debía hacerlo, sabía que si iba pasaría lo que pasó, aun así  accedí a ir a su casa. Coordinamos encontrarnos a las 7, ya que mis clases terminaban a las 5 (Sí, me refiero a esas aburridas clases de lenguaje que compartía contigo). El encuentro sería a 3 cuadras de su casa ya que yo jamás había ido a la mencionada vivienda. Al llegar pensé en ti, no creas que no lo hice, siempre estuviste presente, durante esas 3 horas pensé: ¿Por qué carajos ella no es como Karina Lamasperra? ¿Por qué no tiene esa habilidad para seducirme y excitarme?
Cuando la vi, supe inmediatamente lo que sucedería, ella tenía una casaca con un escote que permitía ver ese par de senos que tanto deseaba. Tenía un cuerpo espectacular, cualquiera hubiera dado los cojones por tenerla, cualquiera que no supiera que se apellidaba Lamasperra.
Karina me saludó con un caluroso beso en la mejilla izquierda, a pesar de que sabía que tenía enamorada Karina intentó pasar ese beso a la boca. Yo la rechacé y cobardemente le dije: "No Kari, estamos en la calle ya sabes que estoy con ella".
Caminamos rápidamente hasta su casa, ya sabes que camino rápido como si siempre anduviera ansioso por llegar al destino. Esa vez no fue la excepción, yo y Karina caminamos apresuradamente inclusive diría más rápido de lo común. Una vez que llegamos todo se dio como lo pensé, entré tras ella y cerré la puerta. El sonido del metal chocando con la madera de la puerta era un indicador, como la campana del ring, la lucha había de comenzar. 
Ella me empujó contra la pared y mientras me sacaba la correa me susurraba al oído: 'Ya no estamos en la calle, ahora sí nadie nos vera'. No te mentiré, cuando nos besamos fue inevitable compararlas. Comparé tus dulces y tiernos besos con sus rápidos, fogosos y excitantes besos. Tenían diferentes formas de besar, diferentes formas de amarme, pero la carne me llamaba en esos momentos y fue ineludible tocar aquellos senos ¡Qué senos! Nos desvestimos poco a poco pero rápidamente, ambos estábamos locos por tenernos el uno al otro, por amarnos y encamarnos.
Pero tenía que suceder, tenías que llamar, tuve que haber dejado el celular con sonido alto, tuviste que interrumpir tan 'perfecta' tarde con mi amante, ex-amor.
Yo, como es predecible no quería contestar, pero ella insistió en que lo haga para que 'dejes de jodernos de una buena vez'. Recuerdo haberte contestado molesto, agitado y un tanto apresurado por colgar. Me preguntaste si ya había llegado y mentí, descaradamente te dije: Sí, sí estoy en mi casa. Pero estaba durmiendo por eso me demoré. Tú me creíste y me dijiste que luego hablaríamos. Colgué y pensé en ti y no lo dejé de hacer desde el puto momento en el que presioné el botón rojo del celular hasta que cerré la puerta de Karina Lamasperra. Cuando colgué Karina ya tenía el condón el los labios, sabía lo que pasaría y a pesar de la excitación que eso me causaba y lo 'rica' que estaba Karina, no podía dejar de pensar en que estaba siendote infiel. Karina colocó el condón en mi falo con sus labios, fue delicioso nunca nadie me había hecho eso, menos tú. Cuando la faena terminó yo y Karina estuvimos un buen tiempo abrazados sobre su cama, ella me dijo que 'había estado mejor que nunca' y yo le respondí con un profundo beso en los labios.
Sí, ex amor, si bien a ti te había dicho que era casto, 'tan puro y fiel como San José', hoy te confieso: No lo soy, he tenido relaciones y las he tenido estando contigo, lamentablemente no contigo, pero sí mientras estuve contigo.
Sí, ex-amor, esto es lo que nunca te conté.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Imbéciles

¿Quién nos hizo mierda como país? ¿Quién está preso por violar Derechos humanos? ¿Quién dio un golpe de estado y nos quitó la bicameralidad? Bien, has adivinado: Fujimori Fujimori, Alberto.
Y ahora su inmaculada y libre de pecado, hija Keiko Sofía está postulando a la presidencia ¿Lo peor? Hay unos   lisiados mentales que piensan votar por ella. Una joven de 35 años ¿Qué carajos sabe de cómo dirigir un país? ¿No les quedó de lección el primer Gobierno de Alan García? Pues ¡no! Masoquistas de mierda. Si se quieren joder el futuro, pues háganlo con una decisión individual, no con una que me involucre.
That's all.