jueves, 7 de octubre de 2010

La primera fatídica vez

Sus cuerpos se entrelazaban, sus almas se compenetraban. En el ambiente, un olor a sexo invadía hasta la última esquina de aquella habitación. Él nunca se imaginó que ella fuera tan salvaje en la cama, a pesar de que era su primera vez ella tuvo una performance bastante elevada. La excitación corría por sus venas, las cuales parecían estallar dentro de las profundidades de su amante. Ambos sabían que podían ser descubiertos en cualquier momento y seguramente eso les proporcionaba mayor arrechura. Estaban en habitación de la casa de playa de una amiga, donde pernoctaban algo de 10 personas y cualquiera podía entrar en cualquier momento, es más podían entrar los 8 restantes al mismo tiempo ya que siempre andaban en grupo; sin embargo esto no fue impedimento para que el amor aflorara aquella tarde de verano. Ellos continuaron en lo suyo probando sensaciones nuevas, aunque él sospechaba de su amante, sospechaba que no era su primera vez con un hombre en la cama y es que a los 27 años uno empieza a dudar hasta de las novicias ¿Quién carajos llega virgencito, en estos tiempos, a los 27 años? Sin embargo, para él sí fue la primera mujer a la que besó, tocó y penetró. Sin duda la recordaría durante toda su puta vida, nunca nadie le había enseñado tantas cosas, antes de conocerla su vida era una desgracia y en verdad seguía siéndola, aunque ahora claro con una compañera al lado.
La excitación seguía y cada vez se volvía más intensa ella cabalgaba intensamente encima de él, echados uno encima de el otro podían sentir como sus cuerpos sudosos se rozaban, él iba sintiendo como todo su cuerpo se iba contrayendo poco a poco, ella empezó a gemir cada vez más fuerte, sabía que era momento, estaba llegando al tan ansiado primer orgasmo, fue justo en ese momento cuando de pronto se abrió la puerta. No, no eran los roomates, peor aún !Era la madre de la dueña de la casa! Una señora de 63 años, que ni bien abrió la puerta lanzó un grito despavorido. Él sólo atinó a levantarse rápidamente, pero al hacer esto empujó a su amante al suelo, ella gritó: ¡Au mierda! Por sorprendente que pueda sonar, él no había perdido la calentura y continuaba con la erección, las contracciones seguían y los gritos de la señora también. La flamante novia se arrodilló para tratar de ponerse en pie y cubrir su voluminoso cuerpo. Fue en ese momento cuando vino, sí, sí, el orgasmo a pesar de las circunstancias llegó junto a un primer gran chorro de semen que dio a parar justo en el rostro de la joven muchacha, uno tras otro, los chorros no paraban. Para ese momento, a los gritos despavoridos de la señora se le habían adicionado los de la muchacha quien empezó a maldecir a su poco experimentado novio.
Como era de imaginarse, esa noche todos los compañeros de habitación se enteraron de su 'primera gran hazaña' y hasta el día de hoy todos se burlan del pobre 'Huevoncio' quien avergonzado de ese hecho aún no puede mirar directamente a los ojos ni a su ex-novia ni a la madre de su amiga.

1 comentario:

  1. amigo weboncio que tal? veo que su eyaculación es precoz, pero bueno ese tipo de cosas les puede pasar a personas WEBONES, como tu, asi que uhmm un par de corridas y listo, satisfecho, chau.

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